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La Historia de los aceites lubricantes de Pemex

Ing. Nicolás Rodríguez Martínez
Ing. Alberto Franco Silva Rodríguez
Gerencia de Evaluación de Refinación

Desde antes de la expropiación petrolera, operaban en el país varias empresas nacionales y extranjeras que elaboraban aceites lubricantes terminados, importando aceites básicos o bien, comercializando producto terminado importado.

Las compañías El Aguila, en Minatitlán y La Pierce, en Arbol Grande, producían aceites básicos en forma limitada, complementando sus líneas de lubricantes con importaciones.

En 1938, con la Expropiación Petrolera, el sistema apuntado no sufrió cambios substanciales, y las compañías que importaban lubricantes continuaron haciéndolo. Petróleos Mexicanos dispuso de la producción de aceites básicos de las compañías antes mencionadas y se complementó con básicos importados para atender la demanda nacional de lubricantes terminados.

Las empresas expropiadas venían operando con distribuidores dedicados exclusivamente al renglón de lubricantes que representaban las marcas de esas empresas petroleras, y competían con los productores de las compañías exclusivamente dedicadas a la comercialización de lubricantes en México, como eran la PENZOIL y SINCLAIR.

Parte de los lubricantes automotrices de todas las marcas se vendían en las gasolineras del país, sin embargo, transcurrido algún tiempo, y teniendo más definido el rumbo que había de darse a la empresa estatal que había surgido, se decidió que los lubricantes que se comercializaran en las Estaciones de Servicio, fueran exclusivamente los elaborados por Petróleos Mexicanos. Esta práctica comercial se sostuvo hasta el año de 1965.

Como un dato curioso, cabe destacar que en los terrenos en donde actualmente se encuentran las oficinas centrales de Pemex, se inició el envasado de aceites lubricantes bajo la responsabilidad de la, en aquella época denominada, Gerencia de Ventas Interiores, en donde además de los lubricantes de Pemex se fabricaban otro tipo de productos como el Plagol y Rip que eran unos plagicidas; parches para cámaras de ruedas de bicicleta; lustrador y cerol, lustradores para pisos, etc., elaborando Pemex todo un sin número de productos para el hogar; como recordaran algunas abuelitas sus estufas de Petróleo marca Pemex.

En 1955, con el inicio de operaciones de la primera gran planta integrada de lubricantes en la Refinería de Salamanca, Gto., se reajustaron los procedimientos de compra de aceites básicos, obligando a todas las compañías que desearan permanecer en el territorio nacional, a comprar a Pemex los aceites básicos que importaban por los elaborados en la refinería mencionada. Las firmas que aceptaron las condiciones impuestas por Petróleos Mexicanos, y que a esta fecha continúan en el mercado nacional, son: Mobil Oil, Texaco, Quaker State, Esso (Exxón), Valvoline, Veedol, Sunoco e International. Las compañías que no aceptaron las condiciones impuestas por Petróleos Mexicanos, se retiraron del mercado mexicano.

Posteriormente el formulado y envasado se realizó en la planta LX, de la Refinería Ing. Antonio M. Amor, en Salamanca, Gto., así como en la planta productora y envasadora de aceites básicos nafténicos en la Refinería Gral. Lázaro Cárdenas, en Minatitlán, Ver., y las grasas lubricantes fueron elaboradas en la Refinería Francisco I. Madero, en Cd. Madero, Tamps., dependientes éstas de la, en aquella época denominada, Gerencia de Refinerías.

Las marcas que comercializaba Pemex más conocidas en el mercado nacional sin duda fueron los aceites automotrices Pemex Sol y Faja de Oro, para motores a gasolina, así como Ébano y Pemex Extralub Super Serie III, para motores a Diesel. No obstante lo anterior es conveniente mencionar que Petróleos Mexicanos, para satisfacer su propia demanda (insumos) y la del mercado nacional, formulaba alrededor de 105 diferentes productos, más cerca de 30 diferentes tipos de grasas lubricantes.

Desde 1955 y hasta 1965, cada cinco años se firmó con cada una de las empresas un contrato de suministro de aceites básicos, sin fijar cantidad, sino solamente el precio de ellos; por otra parte, Pemex permitió que se vendieran en las gasolineras aceites lubricantes de todas las marcas. A partir del año 1970, se prorrogó el último contrato por dos años, y desde esa fecha se sigue suministrando regularmente aceites básicos a diferentes compañías, sin mediar carta compromiso (salvo en el caso de Mexicana de Lubricantes). Las cantidades originales designadas a este grupo, sin compromiso por parte de Pemex, año con año aumentaron, conservando más o menos en esa época una proporción del 30% del volumen del mercado nacional de lubricantes terminados, sin embargo, dado el crecimiento en la demanda de aceites lubricantes terminados de Pemex, fue necesario que se abrieran otros centros de trabajo para el formulado y envasado de aceites lubricantes, como:

TERMINAL DE ESPECIALIDADES Y LUBRICANTES( Azcapotzalco, D.F).

TERMINAL DE LUBRICANTES PUEBLA

TERMINAL DE LUBRICANTES MAZATLAN

TERMINAL DE LUBRICANTES MONTERREY

Petróleos Mexicanos, venía abasteciendo el 70% del volumen restante del mercado de lubricantes terminados, pero a partir de 1971 se otorgaron autorizaciones para formular aceites especiales de proceso y lubricantes específicos (no aceites para cárter con marca extranjera), a pequeñas compañías que formaron otro grupo (grupo II), y modificaron la estructura porcentual del consumo de aceites básicos.

En el año de 1974, el número de firmas que formaron el grupo II, era de 15, y para el siguiente año este grupo estaba compuesto por más de 22 firmas, casi todas ellas con su correspondiente permiso de especialidades, expedido por la Comisión Petroquímica Mexicana.

Posteriormente Pemex cambió su línea de aceites automotrices, lanzando al mercado nacional los aceites lubricantes automotrices Pemex Sol y Pemex Lub, para motores a gasolina y para diesel Pemex Dis y Pemex Dex, prohibiendo la venta en las Estaciones de Servicio de otra marca que no fuera la de Petróleos Mexicanos.

Durante 1975, en el tren de obtención de aceites básicos, en el área de chillers de la planta desparafinadora LG, ocurrió un incendio motivado por un derrame de solvente (metil-etil-cetona), teniendo Pemex que importar volúmenes importantes de aceites básicos para satisfacer la demanda, lo que motivó la instauración de cuotas de suministro de aceites básicos a las compañías independientes, tomando como base para determinar el volumen a suministrar sus consumos históricos.

En 1979, aproximadamente 60 empresas tenían permiso petroquímico para formular y envasar aceites lubricantes; con tal cartera de clientes y a la vez competidores, Pemex cedió el 10% del mercado.

Dada la distancia existente a la frontera noroeste del país, se permitía la importación de lubricantes terminados y a Pemex mismo, le maquilaba la empresa Union Oil de California, aceites lubricantes con su marca (Pemex), que se expendían en esa zona.

Por consiguiente, y dado la operación de su planta formuladora de lubricantes terminados en Mazatlán, Sin., se gestionó y se aprobó por las autoridades la suspensión de esas importaciones, cancelando Pemex, la maquila de lubricantes terminados y enviando el producto formulado y envasado por Pemex a esa zona del país, por conducto de la Terminal de Lubricantes en Mazatlán, Sin.

Pemex, lanzó al mercado una nueva línea de lubricantes automotrices denominada BRIO y de acuerdo al color del mismo se identificaba su uso: BRIO verde y rojo, para motores a gasolina, BRIO dorado con negro para todo tipo de motores a gasolina y diesel y el BRIO negro para motores a diesel, mismo que posteriormente fue sustituido por el aceite BRIO azul.

En el año de 1986, Petróleos Mexicanos dejó de importar el volumen deficitario de aceites básicos, liberando el Gobierno Federal la importación de los mismos, lo que motivó que Pemex dejara su función reguladora del Mercado. Para esa fecha, se estima existían más de 100 empresas que competían con productos de dudosa calidad y bajo precio, pero ofreciendo en contraparte, buen servicio de asistencia técnica, facilidades comerciales y grandes apoyos publicitarios, factores ante los que Pemex, por su propia organización, no pudo competir y en consecuencia su participación en el mercado decreció.

Dentro de los logros obtenidos por Pemex, destaca la obtención por primera vez del Certificado de Autorización (no. 152), para el uso del símbolo oficial del Instituto Americano del Petróleo (API) en los envases que se expendían al público consumidor el día24 de enero de 1986.

Para 1988, en un mercado contraído con sobre oferta de productos (aproximadamente existían 170 marcas diferentes), los compradores de aceites y grasas lubricantes se interesaron en la calidad de los productos adquiridos, instalando o contratando servicios de laboratorios para certificar la calidad de los mismos. Ante tales expectativas, en las plantas de Petróleos Mexicanos durante el año de 1989, se instalaron y reequiparon laboratorios. Paralelamente, a pesar de carecer de una organización integral y graves limitaciones presupuestales, se determinó un cambio de actitud comercial en la empresa,(Pemex contaba en 1989, con el 49.7% del mercado nacional, de un mercado calculado en 1.6 millones de litros de aceites lubricantes al día), implementando nuevos canales de venta (granel y reenvasado) para recuperar su participación en el mercado, iniciando operaciones en centros alternos como Irapuato, Gto. y Villahermosa, Tab.

En 1990, se efectuó una apertura comercial tal que liberó a las empresas del requisito del permiso Petroquímico, compitiendo Pemex con más de 200 empresas productoras de aceites lubricantes, lanzando de nueva cuenta al mercado una línea de productos que sería conocida como Los Dorados de Pemex, mismos que lograron que Pemex se mantuviera como líder en la calidad de sus productos en el mercado nacional. En ese año, Pemex contaba con 3,730 diferentes canales de distribución (agencias de ventas, Estaciones de Servicio, distribuidores, etc.), para atender la demanda.

También en 1990, con la apertura comercial dictada por el Gobierno Federal, se hizo posible que las compañías de lubricantes se manejaran con 100% de inversión extranjera.

Durante 1991, se logró mantener la participación de Pemex en el mercado nacional, lográndose en 1992 un modesto incremento en ventas y alcanzando una penetración del mercado cercana al 52%.

22.hist5.jpg (25934 bytes)En enero de 1993, Pemex decide salir del mercado nacional de aceites lubricantes y forma, con el grupo Impulsora Jaliciense S.A. de C.V., una sociedad para la formulación, envasado y comercialización de aceites lubricantes: la empresa Compañía Mexicana de Lubricantes y de la que Pemex es propietario del 49.0% de las acciones. Con esta acción, Pemex dejó de existir como formulador y comercializador en el mercado nacional, iniciándose el proceso de abastecimiento al mercado y a esta institución y sus empresas filiales, con los productos de la marca Mexlub, entregándose a esta nueva empresa todos los centros formuladores y envasadores de aceites lubricantes.

No obstante lo anterior, sirva el presente como un reconocimiento a todos los trabajadores, secretarias, técnicos y directivos que durante muchos años llevaron bien puesta la camiseta de los aceites y grasas lubricantes de Petróleos Mexicanos, manteniendo siempre como primicia la calidad de los mismos, su penetración en el mercado nacional y entregando gran parte de su vida a esta labor.

NOTA: Los autores manifiestan que toda la información vertida debe considerarse como referencias, ya que para este trabajo no se consultaron las declaraciones oficiales de la época.