Ecología

De jaibas y cangrejos

¿ No le ha sucedido al estar tendido al sol en la playa observar de repente un par de ojillos 33jaiba1.jpg (22296 bytes)cautelosos aparecer por un hueco en la arena, muy cerca de usted ?. Sin lugar a dudas se trata de un cangrejo, miembro de un extenso grupo de la clase de los crustáceos, del tipo de los artrópodos. En efecto, los cangrejos de tierra, de mar, o río, están emparentados con los langostinos, acamayas, langostas, camarones, y de algún modo u otro todos los hemos visto.

Estos crustáceos se encuentran extendidos por el planeta en los océanos, costas, ríos, lagos, esteros y ciénegas. Salvo en el caso del cangrejo ermitaño, cuyo abdomen se encuentra desprotegido, su cuerpo se encuentra cubierto por un caparazón calcáreo del que se desprende periódicamente a lo largo de su vida. Cada vez que al cangrejo le llega el tiempo de crecer, su cuerpo reabsorbe gran parte del calcio y materia orgánica que forma su "armadura" y forma una nueva concha blanda por debajo de la externa. Al llegar el tiempo de la muda, el cuerpo del cangrejo absorbe agua en una proporción de casi el 70% de su peso y así, hinchado, produce la rotura de su vieja indumentaria. El inconveniente mayor de este sistema de crecimiento es que en el lapso de tiempo que transcurre entre que se desprende del caparazón viejo y se le endurece el nuevo, el animal queda indefenso y a merced de gran número de depredadores que acechan esta 33jaiba2.jpg (25159 bytes)oportunidad para deleitarse con su carne suculenta. Por cierto, la famosa "jaiba desnuda" que es un manjar exquisito en afamados restaurantes de la zona del Golfo, es precisamente la jaiba, que acaba de mudar y que aún no endurece su concha.

Los cangrejos son parte de la dieta de varias clases de peces, aves y mamíferos. También los pulpos se alimentan de ellos. Es tanta la afición del molusco por este alimento que en el sureste de México los pescadores utilizan cangrejos como carnada para atraerlos.

El procedimiento es el siguiente: en las lanchas se colocan a manera de antenas dos largas varas de madera o de bambú de las que cuelga una cuerda con un cangrejo moro vivo atado en el extremo. Se lleva la lancha a la zona de pesca del pulpo y se espera pacientemente a que el crustáceo haga su labor. La vara, muy sensible al movimiento, le indica al pescador que ha funcionado la camada. Lo único que resta es subir la cuerda, soltar al pulpo de su 33jaiba3.jpg (25910 bytes)presa y llevarlo a la cesta. El mismo cangrejo sirve a veces para atrapar hasta ocho grandes moluscos.

Por su parte, los cangrejos comen de todo. Son básicamente carroñeros, pero también incluyen en su dieta caracoles acuáticos, mejillones, gusanos, pequeños crustáceos y larvas, así como plantas entremezcladas con arena y desechos. Algunas especies pueden filtrar las partículas alimenticias que contiene el agua, gracias a unas cerdas en sus antenas. Los cangrejos de tierra o de ciénegas, así como los de río consumen también frutas y médula de troncos caídos. Hay incluso una especie que se alimenta de pulpa de coco aunque no es factible que los abra.

Atributo característico de estos animales son sus pinzas o tenazas. Para alimentarse se valen de ellas, explorando casi todo lo que encuentran, posiblemente comprimiéndolo o rompiéndolo en pequeños pedazos y si resulta comestible, se lo llevan a la boca sin dudarlo. Como muchas otras especies de artrópodos, pueden regenerar sus extremidades, que les vuelven a crecer en mudas sucesivas. El gran cangrejo azul, cuyas pinzas se consideran exquisito bocado, se encuentra en peligro de extinción en nuestro país. Este es un cangrejo de tierra que se reproduce en la época de las lluvias, cuando sale en grandes cantidades hacia el mar. Este es el momento que esperan los pescadores, ya que la captura es sencilla. 33jaiba4.jpg (37568 bytes)Antiguamente sólo les arrancaban las tenazas y los devolvían a la libertad, pero hoy en día simplemente los matan. En Europa, hubo una época en que se quitaban ambas tenazas a los cangrejos comestibles y se regresaban al mar, en la creencia de que sus pinzas les crecían nuevamente. La cosa no era así, ya que al carecer de sus tenazas no podían llevarse a la boca el alimento y morían de inanición.

Otros usos también tienen estos apéndices. En el cangrejo violinista, por ejemplo, el macho posee una pinza muy grande, del tamaño de su cuerpo ( el violín ) y que no utiliza para alimentarse. Su otra pinza es de tamaño normal ( el arco ) y es con la que debe procurarse la comida. ¿Para qué le sirve entonces la pinza grande?, para señalar su territorio, ahuyentar a los competidores, y hacer música. Sí, música, en el sentido cangrejil, por supuesto. El violinista posee una punta en la articulación de la pieza móvil de la pinza, que frota sobre una hilera de dientecillos dispuesta en el borde del caparazón, produciendo un sonido estridente parecido al de los grillos. Algunos cangrejos utilizan sus pinzas para luchar por sus derechos territoriales. Estas batallas pueden parecer encarnizadas, pero no pasan de ser fuerza y rara vez llegan a hacerse daño.

En cuanto a la reproducción, generalmente la hembra lleva los huevecillos bajo el abdomen, y una vez fecundados los liberan en el mar donde al eclosionar, las pequeñas larvas llamadas zoes, forman parte del zooplancton. En unas cinco mudas más o menos, según la especie, la larva ya parece un diminuto cangrejo y recibe el nombre de megalopa. Continúa creciendo con el sistema de mudas hasta convertirse en adulto adoptado entonces el lugar donde pasará su vida, ya sea la 33jaiba5.jpg (37579 bytes)playa, los acantilados, los cocoteros, los esteros, etc., donde alcanza su talla definitiva. El cangrejo más grande que se ha registrado medía 3.8 m de punta a punta de sus patas extendidas y se trataba del cangrejo gigante del Japón. Los más pequeños miden dos centímetros apenas, entre ellos algunos ejemplares del cangrejo violinista. Cabría mencionar aquí un cangrejo que no es tal, el cangrejo cacerola o cacerolita, llamado así por su forma. Visto desde arriba es parecido a una cúpula redondeada de color pardo u oliváceo, tiene dos ojos en la parte superior y un pequeño abdomen triangular terminado con una cola en forma de estilete. Por debajo observamos una serie de pares de patas articuladas que terminan en pequeñas tenazas, tal vez de ahí la idea de que se trata de un cangrejo. Nada más lejos de la realidad, ya que cacerolas muy semejantes a éstas han existido prácticamente durante 200 millones de años. O sea que se trata de un fósil viviente, que aunque incluidos entre los artrópodos, constituyen una clase propia.

Hablar de un grupo de animales tan extenso se llevaría no solamente varias páginas, sino varios tomos. No es nuestra intención hacer un tratado semejante. Nos resta tal vez sólo decir que los langostinos son sabrosos, que es divertido ver a los niños persiguiendo cangrejos por la playa, que cuando retrocedemos en vez de avanzar se nos dice que "caminamos como cangrejos", que son eslabones importantes como todos los demás en la cadena de la diversidad biológica y maravillosa de nuestro planeta y que como tales, merecen nuestro respeto y nuestra preocupación por su conservación, para que sigan acompañándonos en nuestro viaje a través de las eras geológicas por venir.

ADRIANA HERRERA.