GMT:
Gran Telescopio Milimétrico

Ciencia y Desarrollo en la región de Ciudad Serdán, Puebla.
¿A partir de un proyecto científico es posible impulsar el desarrollo socioeconómico de una región?
Esta pregunta viene al caso con motivo del mayor reto científico de México, la construcción y operación del Gran Telescopio Milimétrico (GMT) a 4621 metros sobre el nivel del mar, en la cuarta cumbre más alta del país, el volcán Sierra Negra en la región de ciudad Serdán, perteneciente al estado de Puebla. Lugar privilegiado, con antecedentes prehispánicos, para investigar el origen y comportamiento de los procesos de evolución del Universo, con amplias perspectivas de aplicación tecnológica.
Este mega proyecto, único en el mundo por su capacidad de recepción de ondas
milimétricas a través de una antena parabólica de 50 metros de diámetro, a cargo
del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y la
Universidad de Massachussets (UMass), con financiamiento binacional
México-Estados Unidos, se ubica en el Parque Nacional el Pico de Orizaba, que
lleva el nombre por el punto orográfico más sobresaliente del territorio
mexicano: el volcán Citlaltépetl, con 5747 msnm.
Desde elpunto de vista ecológico, ésta área natural protegida, bajo el control y
administración de dependencias y entidades paraestatales del Gobierno Federal,
históricamente ha sufrido impactos ambientales negativos, que en el presente son
motivo de preocupación y estudio por parte de hombres de ciencia de diversas
áreas del conocimiento: geógrafos, geólogos, vulcanólogos, ingenieros,
agrónomos, biólogos, botánicos, zoólogos, medioambientalistas…, así como de
aquellos que sin reconocimiento académico, económico o político prodigan
esfuerzo y talento a salvaguardar lo que consideran patrimonio de la humanidad.
Frente a la carencia de un Programa de Manejo Ambiental de este Parque Nacional,
la falta de presupuesto para una supervisión rigurosa, la irregular delimitación
de su área la omisión de penalizaciones, la tala clandestina, abierta y furtiva,
y el descontrol en los incendios forestales, continuarán minando esta riqueza
natural.
La deforestación que abarca más de dos terceras partes de las 19 750 hectáreas
del Parque Nacional, ha ocasionado un importante abatimiento en la recarga de
acuíferos y la paulatina pérdidas de grosor del glaciar de Jamada que se
extiende en una superficie de 9.5 kilómetros cuadrados, donde se ubican las
nieves eternas del volcán Citlaltépetl. Además de la desaparición significativa
de la flora y fauna que produce el hábitat del bosque de media y alta montaña.

Aquel rostro enigmático del mítico Quetzalcóatl que se forma con la nieve en la
parte poniente del Citlaltépetl (montaña de la estrella), admirado por los
lugareños y visitantes del extranjero, entre ellos el naturista Alejandro de
Humboldt, ahora sólo llega a observarse en temporada invernal o cuando ocurren
nevadas ocasionales. Para los ejidatarios de esta región, es motivo de
permanente preocupación y frustración cómo año con año sus cosechas de maíz,
trigo, chícharo, o haba se ven mermadas por el drástico cambio climático:
escasez de lluvias, heladas, granizadas, torrenciales aguaceros y remolinos.
En contrapartida, es de sorprender que en los bosques que aún sobrevienen a
alturas superiores a los 4000 metros en el Citlaltépetl y la Sierra Negra, son
motivo de estudio por reconocidos científicos norteamericanos para futuros
proyectos espaciales.
No todo está perdido, en esta antigua zona geográfica del país llamada hasta el
7 de septiembre de 1934, San Andrés Chalchicomula, que brindó riqueza económica
como granero de México, literaria con el excelso poeta Manuel M. Flores y humana
con los caídos el 6 de marzo de 1862 en la Colecturía del Diezmo por defender la
soberanía de la Nación, la naturaleza de nueva cuenta le brinda a esta región,
ahora denominada Ciudad Serdán y a sus habitantes, la oportunidad de hacer
realidad, en otra perspectiva, la frase que la identifica: un pueblo que habla
con las estrellas.
La ciencia y la tecnología con el Gran telescopio Milimétrico en la cima del
volcán Sierra Negra se verán favorecidas recíprocamente. Más todavía si se
mejora la calidad de vida de quienes están a su alrededor haciendo suyas
actividades educativas, científicas, técnicas, agroindustriales, eco turísticas,
deportivas y culturales.
La premisa fundamental para dar respuesta y viabilidad a la pregunta formulada
al principio es la planeación económica y social del desarrollo regional, donde
se pueden desplegar programas debidamente presupuestados, con la respetuosa
participación democrática de gobernantes, investigadores, autoridades,
funcionarios, inversionistas, sociedad civil, pero sobre todo, de los
principalmente afectados en su entorno social y ecológico: los campesinos.
El abandono de compromisos del Gobierno y la toma de decisiones unilaterales de
funcionarios (externalidad económica y social negativa: p.e. la edificación de
un centro penitenciario de alta seguridad en Ciudad Serdán) pueden frustrar esta
magna obra del talento y esfuerzo de los mexicanos. Diversos proyectos
industriales, turísticos y de servicios, sin distinción del sector, significaron
enormes costos sociales, económicos y ecológicos que se tradujeron en
marginación, pobreza, contaminación ambiental y crecimiento urbano desordenado.
La instalación del Gran Telescopio Milimétrico en el volcán Sierra Negra, al
interior del Parque Nacional el Pico de Orizaba, puede convertirse en el
proyecto pionero, por vocación natural, para impulsar la planeación de un
desarrollo regional sustentable y equitativo en el contexto socioeconómico
nacional. Proyectos complementarios tendrían cabida como el Centro Astronómico
Serdán-Atzitzintla, el Telescopio Óptico Quetzalcóatl, el Albergue Alpino para
Excursionistas, el Campamento de Altura para Atletas de Nivel Olímpico y
Mundial, la Ciudad de las Ciencias del Espacio, el Corredor Industrial de Alta
Tecnología, el corredor Ecoturismo Científico y Arqueológico, entre otros.
Es pertinente recordar, en el marco jurídico, dos decretos de trascendencia,
entre otros, que suscribió el presidente Lázaro Cárdenas del Río: el 16 de
diciembre de 1936 para declarar Parque Nacional el “Pico de Orizaba” y el 18 de
marzo de 1938 para expropiar a favor del patrimonio de la Nación los bienes
muebles e inmuebles de las compañías petroleras, publicados en el Diario Oficial
de la Federación el 4 de enero de 1938, respectivamente.
Estas decisiones contienen un valor histórico y económico incalculable para la
Nación Citlaltépetl de la ciencia a partir del GTM y el segundo, por lo que
representa para el país en el ámbito socioeconómico, industrial y tecnológico
Petróleos Mexicanos.