FACETAS

LAS CRONICAS DE VIAJE
 

Desde tiempos remotos tenemos conocimiento de las cronicas de viaje. La historia recoge los grandes acontecimientos del mundo a traves de las cronicas. Al principio fueron documentos historicos que recogieron detalles de regiones lejanas, costumbres, culturas y la vida social y política de cada una de ellas. Así, entramos al conocimiento de la vida del hombre de manera muy particular.

Generalmente quienes han realizado este trabajo que hoy se considera un genero literario muy atractivo, han sido avezados expedicionarios, investigadores, conquistadores y algunos historiadores, pero fundamentalmente las cronicas de viaje que mayor atención llama a los lectores son aquellas descritas por escritores, novelistas y poetas.

Las crónicas de viaje de estas personalidades no solo nos vienen a ilustrar por sus largos recorridos por países ajenos, sino que nos van dando, con una narrativa excelsa, el colorido de los paisajes; los días claros y grises, sin sol y a veces con lluvias extremas; la hospitalidad o la hostilidad de los habitantes de cada uno de los lugares donde tienen la oportunidad de hablar con las personas; las calles estrechas y pavimentadas, los serpentinos caminos y estrechos para tener contacto con comunidades muy apartadas de la civilización; los viajes por trenes durante horas, narrando con estilo purísimo y a veces potico el traqueteo del viaje, los rostros de mujeres encantadoras, describiendo el color de sus ojos, su atuendo y la fragancia de su piel

Otros al tener que hacer su viaje por barco o canoas a través de ríos extensos y caudalosos en selvas tropicales, describen con mayor acento su crónica de viaje, acompañada de azoros y de impredecibles sobresaltos. La crónica de viaje se hace exhaustiva, llena de expresiones inauditas y siempre con mayor atención, porque describir la exuberancia viene acompañada de una gran dosis de temor, reto y un constante impulso de descubrir sucesos que hasta ahora no han podido encontrase. Y entonces la crónica de viaje es un texto literario lleno de misterios y fantasmas que son productos de la ilusión y de la espesa naturaleza, los ruidos, los rumores y la atmósfera cargada de calores y mosquitos.

De las crónicas de viaje han resultado grandes novelas y relatos que se han convertido en clásicos de la literatura universal. Personajes que solamente pudieron ser encontrados en aquellos viajes y que no pudieron ser producto de la imaginación, como tampoco la descripción de ciudades donde las catedrales, los museos, los palacios, las calles húmedas y relucientes, parques arbolados y floridos, fuentes magnificas, paraderos peligros, hoteles de lujo o de mala muerte, encuentros con personajes misteriosos, colores de cada uno de estos encuentros, son ya parte de un concepto de novela. Y quizá ello nos lleva por los caminos de la imaginación, la fantasía, mas que del conocimiento, la curiosidad y el estremecimiento.

Muchos son los libros con temas dedicados a este género realmente fascinante. En México, los más conocidos autores que han tenido la capacidad literaria para manejar con pulcritud la crónica de viaje se encuentran los principales escritores, entre los que destacan Alfonso Reyes, Octavio Paz, Ignacio Manuel Altamirano, y toda la pléyade de nuevos escritores que se ha preocupado por legarle a los mexicanos sus conocimientos de viajes, ya sea por cartas y otros documentos más ampliados.

Las crónicas de viaje será por todos los tiempos la novela real, pues la virtud de la prosa y el estilo literario siempre harán resaltar con mayor fuerza los escenarios y acontecimientos. Porque una crónica nunca dejará de ser escrita con delicados detalles de cada lugar, hurgando hasta las más escondidas emociones del ser humano y las características del clima, las costumbres culinarias, la forma como se llevan a cabo las relaciones sociales, políticas y amorosas. Remarcando los gestos, expresiones, idiomas, culturas extrañas, difícil de interpretar.

El escritor inglés Graham Greene, escribe una excelente crónica de viaje intitulada, Viaje sin mapas. Una aventura por el corazón de Libera. El libro es, por la misma calidad profesional del autor, escritor, y novelista, un verdadero ejemplar sobre crónicas de viaje: En la galería, con los bailarines, se amontonaban los temores. Aquel era el último albergue que ocuparíamos en mucho tiempo. Después de aquello sólo habrían cabañas indígenas. No podías impedir que se te metieran en la cama, decían; la red Mosquitera no servía de nada; una hermana había despertado en una ocasión y se había encontrado una rata aposentada en la almohada saboreando la grasa de su pelo. Pero a las ratas te acostumbras en seguida, según ellas. Decían que no eran problemas, pero no les creí. Yo nunca había llegado a acostumbrarme a que hubiese ratones en el revestimiento de la madera de la casa, tenía miedo de las mariposas. Era un miedo heredado, compartía con mi madre el terror de los pájaros, no podía tocarlos, no podía soportar la sensación de sus corazones latiendo en la palma de mi mano. Los evitaba como evitaba las ideas que no me gustaban, la idea de la vida eterna y de la condensación.

Y así como describimos este fragmento de Viaje sin mapas, encontramos del mismo escritor El poder y la gloria, una novela que surge de un viaje que realizó el inglés por el estado de Tabasco, aquí en México, durante el gobierno de Tomás Garrido Canabal. Aún cuando escribió algunas crónicas al respecto, su mejor trabajo lo lleva a cabo en esta novela, al grado que fue llevada al cine aunque con poco éxito.

En este trabajo el tema fundamental es la relación del poder autoritario con la iglesia, mostrando no sólo las diferencias entre ambos, sino también las deficiencias que existen entre los dos poderes. Poniendo énfasis en las emociones de cada uno de los personajes de la provincia tabasqueña, el calor, el mosquito, la falta de viviendas adecuadas, lo insoportable del trópico aislado. Todo aquello que puede enloquecer a una persona que viene de ciudades civilizadas y que jamás antes ha conocido tierras tan llenas de excesos.